PRÓLOGO


Dos mil años a.C. en una comarca centro europea y que  de ella solo queda una corta leyenda basada en un pergamino con poderes sobre la humanidad.
Llegan muy difusos los conocimientos que de ello hay. Parece ser que un artesano de entonces, que trataba con pergaminos y experimentaba con formulas químicas, tal vez para buscar mejor calidad en el producto final, uno de esos pergaminos lo unto por una de sus caras con una de sus formulas y para que se secara, lo dejo a la intemperie, esto ocurría seguramente en una noche de verano que correspondía al ciclo de luna llena total y extendido en el suelo.   
A la mañana siguiente tuvo una sorpresa, la imagen de La Luna había quedado fijada en el pergamino. Con tal precisión que estupefacto el hombre fue y lo presento en el templo al sumo sacerdote. Desde aquel momento el pueblo siguiendo sus principios de creencias en Dioses y brujerías, fue considerada una bendición de la Diosa Luna y dentro de un arca quedo custodiada  noche y día hasta el momento que la leyenda pierde su continuidad... 

Son muchos los que hoy en día buscan esa imagen tan especial. Puesto que también se dice que pudo ser sustraída por un animal, flor u otro organismo viviente por orden de la Diosa Luna para no ser degradada, haciendo que quedara  impresa en una parte de sus estructuras. Y pasando a uno solo de sus descendientes en el transcurso de los siglos.  También se dijo que los diferentes sacerdotes con el paso de los siglos y siempre buscando la inaccesibilidad, dejaron grabaciones  de signos claves en los capiteles de templos de la época, que llegan a componer un escrito indicando exactamente los distintos emplazamientos que tuvo el arca, hasta llegar al que cierra el escrito, indicando que es el lugar donde esta el pergamino de la Diosa Luna. 

©juanboza.com julio 2008 

 

Esta narración se irá insertando por capitulos

     
EL ARRECIFE
EN BUSCA DE LA FOTO MISTERIOSA