Balmas de las  Piques

 

Capitulo 3 – 1

A medida que íbamos haciendo camino hacia Tavertet,  le pregunto a Soldevila si conoce alguna leyenda de la zona que vamos a transitar. La comarca parece que en cada pueblo tiene la suya. Así que aprovecho al amigo Soldevila y que refresque la memoria.
- Hay una leyenda de un bandolero que si mal no recuerdo – ya sabes la memoria con los años se pierde un  poco -  Estuve leyéndola en uno de esos libros de la historia catalana, pero hace tiempo-. Trataré de ser lo más exacto posible.
Este bandolero se llamaba Joan Sala i Ferrer alias  Serrallonga. Y cuenta que:
La figura de Serrallonga gozó muy pronto de una gran popularidad. Los abundantes edictos que se proclamaron con interesantes recompensas por su captura, la cantidad de soldados implicados en su búsqueda, el interés de eminentes nobles y eclesiásticos por su arresto, los numerosos adeptos que se unieron a sus filas y el ideario, cierto o no, que se le adjudicó lo ensalzaron aún con vida a la categoría de mito. Si a ello unimos su planta de galán -los documentos oficiales lo describen como un hombre alto, moreno, con fino bigote y ataviado con la ilegalizada capa gascona, frívola muestra de su desafío a las autoridades- y la crisis general y profunda del campo catalán que propició un sentimiento de malestar que estallaría en la década siguiente en la Guerra dels Segadors (1640), no es de extrañar que el Serrallonga defensor de los pobres y de la justicia honesta se convirtiera en el héroe popular por excelencia. Al inicio del año  1634 don Juan Sala i Ferrer, alias Serrallonga, era ejecutado en la ciudad condal. Desaparecía así el último de los grandes bandoleros catalanes del barroco.   
Por cierto, además al lugar donde vamos (Balma de Piques) se dice que es también famosa porque se supone  que servía de escondrijo al bandolero Serrallonga Esta creencia proviene del hecho que el proceso anterior a su captura se hable de la “Balma de Travertet”. 
- Desde luego Soldevila. Sabes guardar y contar las cosas de tú tierra con mucho énfasis y cariño. Disfruto mucho escuchándolas. – Mira es algo que me gusta, de toda la vida. Junto con la fotografía son dos vicios, que no quiero dejar nunca. Supongo que tú cuando cuentas cosas de tú tierra Gran Canaria también afinas. – Sí claro.
- ¡Eh! Que estamos ya en Tavertet. Aquí dejamos el coche y a patitas.
- Pues andando. Es lo que preveíamos. Por cierto Soldevila mientras caminamos te comentaré algo que he pensado referente al ruso.- Dime, te escucho. – Puede que sea pura coincidencia. Creo que el ruso estuvo por el rastro de Reus el mismo día que yo compré el librito. Él lo buscaba a propósito y yo lo compre sin otro interés, solo me llamo la atención la portada con la imagen de un fósil.  Este ha venido siguiéndome desde Reus hasta tú casa. Encima comprueba que somos amigos. ¿Ahora que piensa que tiene?.
- ¿Puede ser? Sabe que yo conozco la comarca, hago fotos y camino por estas montañas, además tú tienes el librito con las anotaciones.
-¡Lo has clavado!. Por tanto seguimos en su punto de mira.
- ¡Coño!, Perdona la expresión. ¿Será posible?  – Muy posible. Sí Sr. Pero que muy posible.
- El que yo adquiriera el librito, no fue coincidencia, ha sido  premeditado por alguien. Te dije el otro día que posiblemente un conjuro guiaría mis pasos hasta encontrarlo. Conocen nuestra amistad, que nos visitamos.  Nos inducen el sueño que tuvimos. Alguien tenia que sacar el librito de Reus y llevarlo al lugar donde están las señales.
- O sea, que el vendedor te estaba esperando. Era cómplice del entuerto. Y el ruso estaba por allí controlando. - ¿Porqué no lo lleva entonces el ruso encima?. ¿Para que no se lo roben?. Esto quiere decir que aquí hay mas de uno detrás de todo esto.
- Perfecto Soldevila. Como esto siga así, podremos escribir una novela de aventuras.
- La verdad es que toda estas cosas a mí no me hacen mucha gracia. Aunque esta vez como vamos juntos, se puede compartir sensaciones extrañas.
- ¿Seguimos bien el camino?
- Sí, Aunque no  hace falta el trozo de mapa. Lo iremos cotejando con los detalles que indica.  Seguimos por el camino remarcado en rojo. Lo primero que pasamos es la iglesia de (San Cristóbal de Tavertet).
- Aparece documentada, en el año 1070 como posesión del vizconde de Cardona y fue consagrada a San Cristóbal. En su origen románico del siglo XI constaba de una sola nave.
 - Si que sabes. - Lo leí en un librito que tienes en casa. Anoche cuando escaneaba el planito.  – Ahora pasamos por el Pont de Moli- bernat. Fíjate allí esta el pico Puig del Pi. – Tenemos que subirlo un día – Boza, que nosotros subiremos un poco más. – No he dicho nada.
- llevamos un buen rato caminando. ¿Cuándo llegamos?
- Bueno ya estamos cerca de  Balmas de Piques. Detrás de aquellos matorrales esta el camino que no lleva hasta ella. Te gustará.
- Soldevila recuerda que debemos ser muy prudentes, no por una posible caída, sino por quien nos pueden estar espiando en estos momentos. ¿Tú ves algo extraño? – No, pero estoy al tanto. – ¡Je!. Me ha hecho gracia eso de lavarse las manos antes de tocar la piedra o loza, como quieran que se diga. Todo un gesto de pulcritud. ¿Oi?. – Primero tenemos que adivinar la loza o piedra. Después contar hasta tres para coincidir los dos a la vez en ponerlas encima la piedra. De esa forma entramos los dos en el conjuro si lo hay. Aquí Soldevila tenemos que compartir las sensaciones extrañas.- ¡Para Boza, para de caminar y hablar! - ¿Qué pasa ahora?.
- He visto algo que se mueve detrás de aquellos matorrales altos – Habrá sido un conejo. Hasta ahora no hemos visto a nadie delante de nosotros y si miramos hacia atrás tampoco veo a nadie.
- Mientras estamos aquí observando comentaré a baja voz otra cosa que pienso. – Mira Boza. Tenías razón era un perro. Ya podemos seguir. Perdona ¿Qué querías decirme a baja voz? – Déjalo era una tontería.
- ¡Ya estamos en   Balmas de Piques!. – Entonces antes que nada reposaremos y esperemos que nadie no haya seguido. Aquí en este rincón estamos resguardados de ser vistos y sin embargo nosotros podremos sorprender a un posible intruso. Además tenemos la perspectiva de la Balma. – Perfecto. ¿Nos tomamos un tentenpie?- Venga ese bocadillo ¡me sabrá a gloria!
- Vamos a lavarnos las manos y contaremos como hemos acordado.
- Boza. Sabes estoy un poco nervioso. - ¡Anda! Y yo.
- Esta es la pica o sarcófago más grande con agua y la piedra que parece que lo cubría esta de aquí detrás. Venga Soldevila ¡Adelante con los faroles!. ¿Ya?. Ahora a la piedra: uno, dos, tres. ¿Qué pasa?. Empiezo a sentir ganas de cerrar los ojos. Boza me duermo...


¿Qué estáis buscando en este sarcófago profanado hace cientos de años y donde ya no vigilo nada. Sacadme de aquí. Liberarme del espíritu que me ha condenado por no saber guardar el secreto que en el se guardaba. Buscad la flecha y entonces seré liberado.


¿Dónde podremos encontrarla y a donde nos guiará?


A la punta del gran barco montañoso. Cuando estéis allí. Escribir en tierra : Imagen misteriosa que mandas. La flecha la vais a encontrar muy pronto muy cerca de aquí. Siempre al Este. Ahora iros. ¡FUERAAAAAAAAAA !¡Dejadmeeeeeeeeeeeeeeeee!.


- ¡Soldevila! ¿Cómo estas?. Hemos estado bajo unos efectos muy raros. Me he despertado y te he visto que hacías lo mismo.¿Viste un dragón  y sus comentarios?. – Sí. Salgamos de aquí y vamos fuera a tomar aire fresco. – Salgamos y  para casa. Esto ha sido muy fuerte.
- Por hoy tenemos bastantes emociones. Cuando se lo contemos a Carmen y a Maite no se lo van a creer. – Pero poco a poco y que no se asusten. A ver si no nos dejaran ir en busca de la flecha.
Continuará

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EL ARRECIFE
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