Siguiendo la flecha

Capítulo 3-3

 El encuentro imprevisto con el ruso, nos hizo cambiar los planes el día anterior. Por tal motivo hemos organizado otra salida, para ver con más detalle la flecha y estudiar el nuevo plan a seguir.
- Soldevila hoy no lleves la cámara de costumbre. Lleva la pequeña. Lo digo por si aparece el incordio de turno, deduzca que al no llevar la cámara con el chip no estas controlable.
- ¿Y si me pregunta por la otra cámara?. Es un poco sabelotodo.- Le contestas que la has tenido que enviar fuera, a reparar, un tema de disparador o lo que se te ocurra. Lo que justificara el viaje por las tuberías del chip. - ¡Je!. Mejor que no aparezca o no lo encontremos por el camino. ¡Si pudiéramos ponerle nosotros a él un chip, sería la solución!.
- ¿Nos vamos?. Les decimos adios a las señoras. Ya volveremos a la hora de la merienda.- Que os vaya bien.
- En el librito he leído, según la leyenda, que hubo unos custodios del arca donde se guardaba el pergamino y que pudo ser robada por un animal por orden de la Diosa Luna. ¿Será el ruso un custodio y esta esperando el momento para darnos la sorpresa con algún escarmiento?. Porqué ayer nos dio a entender que era muy peligroso lo que estamos haciendo. Solo informarle a él, si descubriamos algo. También puede que sea un aprovechado.
- Boza y si el animalito en cuestión es el dragón de la cueva de las bañeras.
- Podría ser. Pero nos ha dado una pista para seguir en el tema. Si es un custodio no lo veo coherente.
- Hemos llegado al pueblo. Deja el coche en una calle poco transitada, para no llamar la atención.
- El día hoy esta un poco nublado y nos favorece el ascenso hasta la roca de la flecha. Dejare el coche en este solar solitario.- Muy bien.
- Boza. Vamos a ver, ¿Subimos y desayunamos, después de ver la flecha, en un lugar más apartado y así si viene alguien, nosotros tranquilos?. -Perfecto Soldevila. Manos a la obra.
- Ya conocemos el camino. Así que podemos ir más ligeros y estaremos más tiempo estudiando la flecha. ¿Has cogido la brújula? – Sí. Como ves llevo hoy otra mochila. Es la de las marchas de orientación por montaña, hasta tengo una linterna y pilas de recambio. Seguro que no hará falta, pero me gusta tener cada cosa en su sitio. Si las saco de aquí después no recuerdo donde las deje. Hasta un juego de cuchillas suizo, con saca tapa y tijeritas.
- Eso si que es estar prevenido Soldevila –  Yo, ya he escarmentado. Cuando vas por ahí te encuentras que necesitas abrir una lata de conserva y si no estas preparado acabas por devolverla a la despensa de casa. Aquí dentro está bien.
- Llevamos buena marcha, ya estamos cerca de las  Balmas de las Piques. ¿ No estará por aquí el espíritu del celebre bandolero? – ¿Cómo no sea el ruso? – Olvidémonos Soldevila de ese señor, para no atraerlo.
- Siguiendo el recorrido con la brújula, siempre al Este, desde las Balmas de las Piques, hemos llegado a la roca. Bueno también recordamos el paseo de ayer y ha sido más fácil. ¿Qué hacemos ahora Boza?.
- Vamos a limpiar las hierbas que la cubren en parte y con la brújula nos orientamos hacia donde tenemos que ir. Marcamos una línea en el mapa que llevas en la mochila de la comarca
 -¿Cómo sabes que llevo un mapa? – Si es la mochila de las marchas, que menos que lleves el mapa. – Si que lo llevo.
- Te has fijado Boza que bien grabada. Se ha conservado bien. Falta saber desde cuando esta aquí. Pero como no somos espeleólogos, sino simples excursionistas nos limitamos a seguir una especie de juego. – Un juego, medio embrujado. Vamos a ver hasta donde podemos llegar. Sigamos limpiando. ¡Parece que por aquí salen unas letras! – Déjame ver. Toma las navajitas, para que rasques mejor el contorno. – Con un poco de hojas secas limpiamos y soplamos. ¿ No tienes previsto llevar en la mochila un  fuelle?. – Jajá. Solo faltaría. Pero ya salen las letras ¿Qué dicen?.
- Dice, cova. – Eso es cueva en catalán. Ahora tenemos una flecha y una palabra “COVA”
- ¿Qué te parece? – Pensábamos que nos indicaría una montaña en punta de barco ¿No?.
- Así es Soldevila. Ahora se complica. Si la flecha nos esta apuntando hacia una cueva. Mira coge el plano ábrelo, orientemos la brújula sobre el, sitúala en el punto donde nos encontramos. Toma el librito y con el borde traza una línea en la dirección y sentido que marca la aguja.
- Pues pasa por encima de una montaña muy cerca de aquí. Si nos ponemos de pie sobre la roca la veremos
 - Subamos – Ves esa de allá, con rocas y árboles – Si que la veo –  Fíjate. Entre aquellas rocas parece que hay una cueva.- Lo parece. Asegurémoslo con el teleobjetivo, yo lo llevo montado. ¡Si que es una cueva Soldevila!
-  ¿Bajamos? Una horita por lo menos hay de camino.

Después de un poco más de una hora de atravesar bosques, bajar laderas, subir por pequeños barrancos, llegamos a la cueva.

- Antes que nada  Boza, montamos el trípode y cámara, ponemos el automático y hacemos la foto. Haremos como que estamos fotografiando la entrada. Luego yo bajo y tú desde aquí me haces otra.-  Perfecto, fotos para la posteridad.  Tú no pierdes la ocasión. Y luego a investigar que hay por ahí dentro.
- Espero que no se nos presente otra cosa rara – Bueno, Soldevila. Nos estamos exponiendo a situaciones insospechables. Ya veremos. Hoy, hay que sacar nuevas conclusiones. Prepara la linterna que entramos.
- Las fotos han quedado bien. Ya las veremos en el monitor del PC.
- Iremos entrando con mucho cuidado. ¿La linterna tiene buena luz?. – Nunca me ha fallado. En las marchas nocturnas me ha ido perfecta.

 

Continuará
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EL ARRECIFE
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