En busca de la foto misteriosa
Capitulo l. -1

Después de un día de excursión por las montañas de La Mussara, en la provincia de Tarragona, donde existen unas ruinas del antiguo pueblo, que llevó este mismo nombre, me dispongo a descansar cómodamente acompañándome de una bebida refrescante en la terraza de mí casa.
Me ha gustado el paseo. Me complazco y estoy satisfecho. Pienso en silencio. Recuerdo algunas escenas que he dejado plasmadas en mi cámara. Las vistas desde ese lugar con un día como me ha tocado, luz,  brisa y el silencio. Fueron ideales para un cazador de fotos. Me permito este adjetivo, porque el hecho de disparar el botón, abriendo el objetivo de la cámara, da la sensación que disparas algún tipo de arma automática. La finalidad es conseguir el trofeo, tras el que ibas interesado en cazar o fotografiar.

Pensando en estas cosas sin trascendencias me vino a la memoria la leyenda que hace pocos días me contó mi amigo Soldevila. Que a él se la han contado ya dos veces. Se la  cuentan por segunda vez, referente a una foto misteriosa. Fue un individuo que vio por primera vez, tenía un acento ruso me dijo, en una  exposición fotográfica sobre la temática de flores e insectos.
Soldevila un buen fotógrafo, más de cuarenta años con esta afición, cazando aquí y allá: Paisajes, detalles, personas, templos, esculturas, pirámides, todo aquello que le parece atrayente en su criterio de fotógrafo. En fin, un apasionado de este arte. Cuando habla de fotos pierde la noción del tiempo.

Me contó que estando por Egipto de vacaciones y fue la primera vez que lo escucho, a un guía. Al observar el guía su entusiasmo por las fotos, me comenta Soldevila. Yo tambien soy aficionado a la fotografía y sacó el tema de una “foto misteriosa” sobre La Luna, que no se sabe si es leyenda o cierto pero le consta que es buscada con mucho interés por todo el mundo con mucho secretismo. Una búsqueda de casi cuarenta siglos, no deja de ser interesante, solo si se cuenta los siglos.
A mi amigo le gusta esas cosas de leyendas involucradas con signos e imágenes. Me estuvo contando todo lo que le dijo el guía mientras visitaba las pirámides.
 



La conversación discurrió más o menos así.

-Boza y ¿Si fuese verdad?. ¿Que tendrá de cierto?.

-Hay tantas cosas escritas sobre leyendas amigo Soldevila, que algunas te hacen pensar si en realidad tienen un final cierto.

-Yo- continúa Soldevila- Cuando me pongo a disparar a los capiteles, buscando la posición, el enfoque, la luz, evitar moverme, yo recomiendo siempre el tripode,en esos momentos ya me vienen pensamientos que tengo delante algo muy importante. Un adorno que alguien dio la instrucción de hacerlo así tuvo que ser por algún motivo especial.

-Tú ya sabes que esas edificaciones medievales o más antiguas, las familias que cooperaban de una forma económica, dejaban la señal de su abolengo. Flores, animalitos, caras, u otros símbolos. Hoy muchos se hacen conocer por “nombre.com”. En Internet.
-¡Va! Boza, no me tomes a broma. Me gustaría saber si hay algo de verdad en todo ello.
-No, no me lo tomo en broma Soldevila. Es más, es agradable llevar la imaginación a esos confines. Lo que pasa es que, para empezar ha sacar alguna conclusión de la leyenda hay que tener más datos. 
-Si claro, yo solo sé lo contado por el guía egipcio y luego la pregunta del que se cruzo conmigo en la galería. Ya te digo, me pareció ruso o de por ahí.
-Eso quiere decir que hay muchísimas personas repartidas por el mundo que conocen la leyenda y  están tratando de descubrir la verdad. ¡Puede que algo de verdad tenga!.

De paso me dejo unas fotos de su visita por Egipto.


 

La tarde a refrescado, una sensación que me trae a la realidad del momento y haciendo caso a las llamadas de mi esposa, abandono la terraza y nos sentamos a cenar.

©juanboza.com julio2008

 

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