
Paseando por el pintoresco pueblo marinero de Cambrils en la costa Dorada.
Sonaban las diez de la mañana, las campanas del reloj de la iglesia
así lo tañían, mientras aparcaba en un hueco de la zona
azul, que al no ser temporada de verano es gratuito.
Acompañado de mi señora, tome la cámara fotográfica
y nos dirigimos hacia el puerto.
La mañana estaba bajo la influencia de un sol que quería despertar,
pero la niebla no dejaba que sus rayos dieran la intensidad suficiente,
para que se pudiera definir, más allá de los escasos mil metros,
donde estaba el horizonte. La influencia de la presión atmosférica,
el mar daba la sensación de un gran espejo, era una gran planicie
que asemejaba una pista gigante de patinaje. A la orilla llegaba un ligerísimo
movimiento con una olitas de no más de cinco centímetros.
Aprovechando las zonas más iluminadas para sentir un poco el contacto
con el escaso sol, ya que pasar por zonas ombrías, sentías
el elevado grado de humedad existente.
Llegado a un punto de la avenida o paseo que bordea el puerto deportivo,
hay una acceso para entrar en el puerto destinado a los barcos de pesca de
altura. Subimos una escalinata y enfrente mirando hacia el horizonte dispare
la primera foto. Era la punta del puerto, la bocana. Tenía mis dudas
si podía salir bien, por ser un contra luz, pero hubo imagen. Asi
que dispare otras y tambien se fueron añadiendo a la memoria de la
cámara.
Hubo un momento durante el paseo que me llama la atención un detalle
pintoresco.
Me vino a la memoria el paseo de la playa de Las Canteras en Gran Canaria.
Existe en un punto del mismo haciendo esquina con la calle Olof Palmer una
figura de bronce que representa a un pescador agachado controlando unos peces
sus manos. Esta zona siempre ha sido punto de reunión de pescadores.
El detalle a que me refiero es encontrarme frente a frente con una estatuita
que bajos unos árboles, representa el recuerdo del pescador de Cambrils.
La diferencia con el de Las Canteras: Que ya ha recogido la pesca,
la ha colocado en un cesto, y dando voces ofrece el producto.
Lo interesante para mí, es la representatividad y el cariño
que en los pueblos marineros dan a sus hombres de la mar. Y una forma de
exteriorizarlo es con una escultura lo más expresiva a esa profesión
Juan Boza




EL ARRECIFE