Desde luego no cabe dudas en ello. Estar en un estado de satisfacción
con uno mismo a cualquier hora del día, nos produce la sensación,
que estamos viviendo una vida llena de alegría.
Nuestra miga Fonsi nos envia un escrito donde insinua que el buen humor lleva
a conseguirlo.
Del
gran valor del humor y de la risa habla en un artículo especial publicado
en la revista 'Medicina Clínica' el Dr. Jaime Sanz Ortiz, del Servicio
de Oncología Médica y Cuidados Paliativos del Hospital Universitario
Marqués de Valdecilla. El autor recuerda que el trato con los pacientes
crea tensiones que conducen al estrés, generando sentimientos de desesperanza
y disminuyendo la capacidad de ayudar de los profesionales sanitarios. Por ello
señala que compartir sonrisas en los momentos adecuados puede ser un
poderoso antídoto que sirve tanto al profesional como al paciente en
los momentos difíciles.
El humor es una cualidad que permite percibir la experiencia jocosa aun cuando
las condiciones de la vida son adversas. El sentido del humor es una capacidad
natural de la especie humana que hace la vida más rica, placentera
y deseable. La necesidad de convertir la medicina en una 'ciencia seria' ha
hecho que durante los últimos siglos se dejara un poco de lado la interpretación
de los estados de ánimo y sentimientos de los pacientes. Algunos profesionales
temen que el humor se interprete como frivolidad, por lo cual limitan su uso
como arma terapéutica. Sin embargo los estudios demuestran que el estado
de ánimo influye en nuestra salud, que es importante tenerlo en cuenta
y es saludable fomentar la risa y el buen humor entre los enfermos.
Saludos.
Fonsi G.
Plagas urbanas
El cambio climático y el transporte de mercancías contribuyen
al aumento de las plagas en las ciudades, con efectos negativos para la salud
y el medio ambiente
Termitas, pulgas, cucarachas o garrapatas, sin olvidar algunas especies invasoras
recién llegadas, como el mosquito tigre o el mejillón cebra. Las
plagas urbanas, además de ser muy molestas, pueden tener graves consecuencias
en la salud pública y el medio ambiente. El cambio climático o
el tráfico internacional de mercancías se suman ahora a los tradicionales
factores que contribuyen a su expansión.
La proliferación de diversas especies de insectos, roedores, hongos,
bacterias o malas hierbas puede conllevar diversos problemas en las ciudades.
Algunos de estos seres actúan como vectores que transmiten enfermedades,
causan alergias, picaduras, etc. Asimismo, su impacto medioambiental también
puede ser grave. Además de posibles daños materiales tanto en
espacios naturales como en viviendas e instalaciones industriales, su acoso
puede provocar la desaparición de la fauna y la flora autóctonas.
Si estos seres encuentran las condiciones medioambientales y de alimento
adecuadas, la expansión de la plaga está garantizada: Los vertederos
incontrolados, las basuras acumuladas o el alcantarillado en mal estado son
el paraíso de las plagas urbanas.
EROSKI